¿no quieres compartir la tristeza? Abril 1997
No puedo creer el avance que producen los diez años de un recuerdo que todavia resuena en cada eco, como haciendome ver que hay lecciones que aprender y puertas que abrir. Todavia recuerdo el tono de su voz, practicamente e olvidado el resto, y desde entonces eso ha sido una premisa, una interrogante a la cual buscada dar un sentido.
Que es la Tristeza. No se la definición exacta. Pero si la consecuencia, y en base a ella que uno rige, quiera o no su vida. No hay remedio, asi se da auqnue uno intente voltear la pagina. Es mas, cuando la tristeza esta presente, la negamos, adoptamos actitudes que muestren a los demas otras cosas, iniciamos otros rollos, incluso intentamos engañarnos a nosostros mismo; pero ella esta ahi, cuando mas queremos alejarnos de ella, le hacemos entender que es mas importante, cuando mas que queremos ocultarla, nos lastimamos y nos encontramos invariablemente solos. Ahora ¿como recuperar el espacio de una felicidad, o una dicha? La respuesta de la mayoria estuvo en buscar un simil, una herida reflejada, solo asi encontrar sentido a su carrera. Es una definición contra la que puse un corazon y una espada. Pero lamentablemente debo admitirlo, tambien altanería.
Pasaron diez años y pude hace algo mas que quedarme con un arbol milenario, sin hojas, listo para cubrir la verguenza de no entender: nada. La tristeza merece perdon y tambien perdonarnos. Somos tristes señores. Buscamos mil ubicaciones, pero es solo para huir de algo inherente a nuestra condición (la tristeza es peruana, no mas pisco). Uno si puede (Si se puede Cienciano) compartirla y en ese union crear un dicha. Hay cosas que necesitan empalmarze, ser uno solo, y tienen todo el derecho del mundo a serlo, y nadie debe criticar eso, o pregonar lo contrario sin estar seguro de propia condición. La vida es para darse mas oportunidades que una laguirmas, es cierto, pero tambien uno es responsable como enjuaba sus ojos. Hoy pude dar otra visión. Hay cosas que hablan mejor que uno, y debemos observar, latir y volvernos a encontrarnos con nuestros defectos y aciertos. Somos todo, y la tristeza tiene un lugar, asi como la posibilidad de no llevar mas rencor.
Han pasado diez años mi estimada, la plaza sigue igual. Jure recordar ese momento hasta hoy dia, y cumpli. No hay lección tardía.