Y tampoco recordo los viernes intensos, cuando lanzaba piedras a su ventana de la residencia. Ella paso por la memoria hasta hacer un nido completo, muy dentro de mi. Debio ser un lunar del que raro vez digo algo, porque me espanta hablar de cosas precisas y soy el tipico orgulloso que se molesta con su luz. Ella pasó por aqui y recogió todas mis malcriadeces. Ella talló lo que soy. Encontro un mármol sin forma debajo de mis ojos y lo dejó todo en su sitio. Ahora que es poco el tiempo y grande el destino la extraño demasiado. Porque se que tiene algo mio bajo sus hermosos senos que nunca me canso de apreciar. Se que la continuacion de cualquier historia empieza y termina en ella. Ahora que la neblina se ha disipado, se que piensa en mi, al igual que estos faroles sobre la avenida. Su nombre es el mar extacto. Asi, inmensa la dibuje con un lapiz rojo en aquel papel que no sabe del dolor. Porque una vez parecia estar lejana. Porque ella siempre me sorprenderá con sus moneditas que me levantan de los trapos viejos, y yo sabré improvisar todos los escenarios de fuego. Y ella esta por aqui, porque este es su lugar. Y ahora ella lleva nuestra creación mas alla de los limites de esta ciudad, tan lejos y tan cerca. Lo firmo asi Kitty. Lo siento así en este preludio de un día que volveré a verte radiante, hermosa, y sobre todo mia.