Una espacio para Gelmán
02 December 2007
Hablar de la vida de un poeta no es meritorio. Sentir al poeta es el camino. Un camino traspapelado de señales y cosas incomprensibles. Gelman no es solo un poeta, porque un hombre que expande su marca no puede tener un sólo titulo, Gelman es su vida y el reflejo de lo iluso que son nuestras propias metas. Hombre de marmól que se presenta con las vetas bien marcadas, ya sea por la lucha y el pago de la desgracia. Hoy no le han dado el mejor premio para las letras Hispanas, solo han pulido mas su figura. Una figura de fuego, simbolizado en el hombre maduro que sostiene un encendedor para seguir dibujando su espacio, el espacio de un escritor que es el espacio de un receptor. Provoca entonces tomar algunas lineas de una entrevista que le concedieron: "La poesia no produce frutos... solo es capaz de conseguir las cosas que la vida ha negado". Y esa afirmación hace necesaria elevar un requiem por Gelman.
Su simpleza no es renuncia, al contrario es una presencia sincera. Su poesía calibrada es de acuerdo a su imagen y vida. Gelman en su juventud las dio de luchador por las causas sociales, con las cuales afianzo su destino, un destino que destroza su corazón cuando la dictadura argentina asesina a su hijo.
¿niñito que pasás volando por los trabajos grandísimos?/ ¿atando?/¿desatando?/¿atando para que no me quepa en vos?/¿me fuese afuera de este dolor?/¿a dónde?/
¿qué país sangrás/para que sangre carnemente?/ ¿por dónde andás/tristísimo de tibio?
Hombre descarnado, apuñalado por el fulgor de la historia y devuelto a la orilla por instancias y capricho del destino: despues de 23 años encontro a su nieta. Tal vez un temporal no caba en un ser humano pero es la poesia lo que permitio ampliar la via. Esa es la lección de Gelman. Este es nuestro Tío Gelman.
Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.
¡Digo que el hombre debe serlo!
(Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.)
Y lo encontramos vivo, carajeando las calles y dando alguna sonrisa para mantener la dentadura, porque esto es un pelea señores, que vengan mas golpes, aquí nos sobra versos:
Desde el exacto centro de la muerte, celebrando la vida.
P.D. Biografia, entrevistas.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=59932
Su simpleza no es renuncia, al contrario es una presencia sincera. Su poesía calibrada es de acuerdo a su imagen y vida. Gelman en su juventud las dio de luchador por las causas sociales, con las cuales afianzo su destino, un destino que destroza su corazón cuando la dictadura argentina asesina a su hijo.
¿niñito que pasás volando por los trabajos grandísimos?/ ¿atando?/¿desatando?/¿atando para que no me quepa en vos?/¿me fuese afuera de este dolor?/¿a dónde?/
¿qué país sangrás/para que sangre carnemente?/ ¿por dónde andás/tristísimo de tibio?
Hombre descarnado, apuñalado por el fulgor de la historia y devuelto a la orilla por instancias y capricho del destino: despues de 23 años encontro a su nieta. Tal vez un temporal no caba en un ser humano pero es la poesia lo que permitio ampliar la via. Esa es la lección de Gelman. Este es nuestro Tío Gelman.
Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.
Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.
¡Digo que el hombre debe serlo!
(Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.)
Y lo encontramos vivo, carajeando las calles y dando alguna sonrisa para mantener la dentadura, porque esto es un pelea señores, que vengan mas golpes, aquí nos sobra versos:
Desde el exacto centro de la muerte, celebrando la vida.
P.D. Biografia, entrevistas.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=59932
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